
ConsultorIA Isifervi es la consultoría de IA de Isidro Fernández para empresas de servicios, desde un pueblo de montaña de León para toda España. Con el Método ROA (Radiografía, Orden, Agente) ayudamos a recuperar hasta un 30% del tiempo que tu equipo pierde en tareas repetitivas y a ponerlo donde de verdad genera dinero, sin despedir a nadie y sin cambiar cómo trabajáis. No te vendo IA. Te instalo lo que ya uso.

Ayudamos a empresas de servicios a recuperar hasta un 30% del tiempo que su equipo pierde en tareas repetitivas y a ponerlo donde de verdad genera dinero. Sin despedir a nadie y sin cambiar cómo trabajáis.
15 minutos, sin coste. En el peor de los casos, sales con un plan de acción que puedes aplicar desde ese mismo día.
Sí, ya sabemos que a esa pregunta nadie contesta «estamos maximizando». Por eso la hacemos: da igual cuál sea tu respuesta, las dos terminan en el mismo sitio. Medir.
Perfecto. Una cosa es tener herramientas instaladas y otra tener resultados medidos, y casi nadie que usa IA sabe cuánto le está devolviendo de verdad.
Además, quien lleva la IA por dentro (una persona del equipo, un consultor) prioriza lo que más se ve: la web, el marketing, la atención. Lo de atrás (administración, datos, seguimiento) se queda para después. No es falta de criterio. Es falta de manos. Nosotros cubrimos justo eso: lo que tu recurso actual no llega a medir ni a montar.
Mejor todavía, porque no vas a empezar por una herramienta: vas a empezar por tus números. Un camino por fases, explicado sin jerga, que arranca midiendo dónde pierde tiempo TU empresa. Y con los datos de tus clientes protegidos desde el primer día, no como un parche al final.
En los dos casos, el primer paso es el mismo y dura 15 minutos. Sin coste.
Cuando hablamos con dueños de empresas de servicios, se repiten las mismas seis cosas. Cuenta cuántas te suenan.
Nada de esto se arregla echando más horas: tú ya las pones todas. Y tampoco hace falta lo que casi todo el mundo teme cuando oye la palabra IA.
Aquí no se despide a nadie y no se cambia cómo trabajáis. Se mide dónde se van las horas que no deberían costar lo que cuestan, y se devuelven al trabajo que sí mueve el negocio.
La IA no arregla procesos rotos: los ejecuta más rápido. Por eso primero medimos, después ordenamos, y solo entonces montamos la IA. En ese orden y no en otro, porque automatizar encima de un proceso sucio multiplica el desorden.
El Método ROA aplicado de principio a fin a un proceso de tu empresa. Uno. El que más te roba.
Empezamos por la R: la Radiografía. Es el diagnóstico, y es de pago (1.500 euros, precio cerrado) porque entrega algo que vale por sí solo: el informe de fugas con tus números. Qué contiene: el mapa de tus procesos reales, dónde se van las horas de cada persona, lo que cuesta cada proceso al año, lo que te ha costado no haberlo arreglado antes y el ranking de fugas por dónde empezar. Si el proyecto sigue, se descuenta entero de la implementación. Si no sigue, el informe es tuyo igual.
Con ese informe delante decides con datos, no con una propuesta comercial. Y si avanzamos, vienen la O y la A: ordenamos y documentamos el proceso elegido, lo automatizamos sobre las herramientas que ya usáis, formamos a tu equipo y medimos el antes y el después. Todo queda por escrito, montado en tus cuentas y tus licencias, a tu nombre: si mañana no estoy, sigue funcionando.
Normalmente empezamos por uno de estos, según a qué te dediques.
Responder lo que se pregunta cien veces (el estado de un pedido, una duda de antes de comprar, una consulta técnica) y filtrar lo que de verdad necesita a una persona.
Que ningún presupuesto, documento pendiente, devolución o incidencia se quede sin responsable, recordatorio ni estado.
Dejar de pedir datos que el cliente ya dio y montar un flujo único de entrada.
Separar lo urgente de lo rutinario y al cliente delicado de la pregunta repetida.
Coherentes, no cada persona a su manera.
Que tus herramientas (tienda, WhatsApp, correo, hoja de cálculo, CRM) se hablen entre sí, según lo que sea viable.
Las horas que se liberan no desaparecen de la nómina: se reasignan al trabajo que tu equipo siempre quiere hacer y nunca puede.
Atender mejor, vender más, revisar, mejorar. Lo importante deja de perder contra lo urgente.
El conocimiento queda por escrito y tuyo. Las vacaciones, una baja o una marcha dejan de ser un susto.
Dónde se va el tiempo, qué cuesta cada proceso y qué está rindiendo. Decides con datos, no a intuición.
Con las horas recuperadas absorbes más trabajo con el mismo equipo, y contratas cuando tú quieras, no cuando el caos te obligue.
Dirigir, decidir y estar en la primera línea del negocio, en vez de perseguir papeles y apagar fuegos.
En la campaña o el cierre, el sistema ordena el trabajo en vez de depender de mensajes sueltos.
Lo sensible lo revisa una persona, con tu tono y trazabilidad.
Tienes básicamente tres opciones cuando piensas en meter IA, y cada una se queda corta.
Un chatbot, un CRM, una de esas que prometen automatizarlo todo. Te da una caja genérica que tienes que configurar y mantener tú. No ordena TU proceso ni conecta tus herramientas entre sí. La mayoría acaban sin usar.
Te conecta un bot encima del caos, sin documentar cómo trabajas. Responde rápido y, sobre un proceso roto, responde mal. Cuando algo cambia, nadie lo mantiene.
Te vende una transformación larga y cara que tu pyme no necesita (ni puede pagar) para empezar.
Nosotros hacemos otra cosa: ordenamos y documentamos un proceso real, lo automatizamos sobre lo que ya usas, a precio cerrado, y te lo dejamos por escrito y tuyo. Y lo vivo en mi propio negocio antes de implementártelo. Si una herramienta que ya tienes te sirve, la aprovechamos, no la sustituimos.
Casos reales que ya están funcionando. Y mi propio negocio como primer laboratorio.
No te prometo sus resultados como tuyos. Te enseño lo que construyo. Y en la sesión inicial, si lo quieres ver, te lo enseño funcionando y te doy referencias comprobables.
Antes de aplicarlo en tu negocio, lo aplico en el mío. Mi propia operación funciona con el método que te vendo: los procesos medidos, documentados y con la IA trabajando encima. Cualquiera puede contarte lo que haría. Yo te enseño lo que ya uso.
El método es el mismo para cualquier empresa de servicios. Estos tres sectores los tengo contados en detalle, con los procesos típicos de cada uno:
Fiscal, laboral o jurídica. Se os va el día en tareas repetitivas y persiguiendo documentación.
Cómo lo automatizamos en asesorías →Atiendes a mano entre WhatsApp, llamadas, mostrador y web.
Cómo lo automatizamos en grow shops →Tu equipo responde lo mismo todo el día y persigue devoluciones.
Cómo lo automatizamos en ecommerce →¿Otro tipo de empresa? Esta página va contigo de principio a fin. El proceso concreto lo elegimos juntos en la Radiografía.

Yo también intenté sacar adelante mi propio proyecto, y choqué con el muro de siempre en una pyme: querer crecer y no poder, porque solo avanzaba hasta donde llegaban mi tiempo, mi conocimiento y mi equipo. Cuando apareció la IA, la vi clara: era la palanca que me faltaba para hacer cosas que antes me eran imposibles por dinero o por manos.
Estamos en una de esas revoluciones que cambian las reglas del juego, y tengo claro qué quiero hacer con eso: que una pyme normal pueda desbloquear hoy lo que antes solo estaba al alcance de empresas con presupuesto y equipo de sobra.
Por eso no me limito a aconsejarte: te lo construyo. Webs, aplicaciones, chatbots, agentes, automatización de procesos y de contenido. Lo que hago yo, y lo que no, lo cubro con mi red de colaboradores y con Stratia. Y nada de lo que te propongo es teoría: lo aplico antes en mi propio negocio. Lo que te instalo, lo uso yo cada día.
Hablo claro, sin tecnicismos, y trabajo de tú a tú: lo que me importa es que consigas tu objetivo, no venderte tecnología.
Si algo frena a un dueño con la IA, es esto: ¿y si meto la pata con los datos de mis clientes? Razonable. Por eso, antes de automatizar nada, definimos cómo se trata la información.
Trabajamos con proveedores con contrato de encargo de tratamiento (el DPA) y, cuando se puede, con datos que no salen de tu entorno.
Clasificamos qué datos puede tocar la IA y cuáles nunca.
Lo sensible (un cliente delicado, un caso raro, una decisión con peso) pasa por revisión humana, con reglas claras.
Empezamos por un proceso de bajo riesgo y lo probamos en frío, con tus respuestas aprobadas y tu tono de marca, antes de activar nada.
Te dejamos por escrito qué hace el sistema con cada dato (trazabilidad), más el proceso documentado.
La IA no debe entrar en tu negocio por la puerta de atrás. Debe entrar con orden, límites y responsabilidad. Los mismos criterios que aplico en mi propio negocio.
Si tu sector tiene normativa propia (datos fiscales, datos de salud, publicidad regulada), lo tratamos en tu landing y en la conversación, con la cautela que corresponde. La validación jurídica final es de tu asesor; nosotros implementamos con seguridad desde el diseño.
Herramientas para que el proceso quede ordenado y siga funcionando después.
Para detectar qué procesos están listos para automatizar y cuáles primero hay que ordenar.
Plantilla para estimar cuánto te cuestan de verdad las tareas manuales repetitivas.
Qué resuelve la IA, qué revisa una persona y qué se escala siempre.
Para que las respuestas automáticas suenen a ti, no a robot.
Una sesión posterior para ajustar el proceso con datos reales.
Prefiero decírtelo claro antes de empezar.
Cada paso responde a un miedo razonable. Y ninguno te ata al siguiente.
El miedo: «¿y si en mi caso no hay nada que rascar?»
El miedo: «¿y si pago y luego no sigo?»
El miedo: «¿y si me quedo atado a un consultor?»
¿Quieres seguir después? Peldaño 4 · Dirección de Automatización IA · 500 € al mes para ir a por el siguiente proceso, con límites claros de horas y soporte. No es obligatoria: lo que montamos funciona igual sin ella.
No te voy a poner aquí una cifra de lo que pierde «una empresa como la tuya», porque no la sé y no la invento. Lo que sí dice el mercado: los equipos que ya trabajan con IA recuperan unas 5 horas a la semana por persona (SAP, 2025), y en las tareas repetitivas se habla de recuperar en torno a un 20-30% del tiempo. Tu número exacto lo pone la Radiografía, con tus datos.
Trabajo con pocos negocios a la vez porque implemento yo personalmente cada proyecto. Si encaja, reservamos tu sesión inicial.
Las dos respuestas empiezan igual: midiendo. Reserva tu sesión inicial, 15 minutos sin coste. Me cuentas cómo trabajáis y te digo con honestidad si veo caso. En el peor de los casos, sales con un plan de acción que puedes aplicar desde ese mismo día.
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